Que esperar de la primera sesión
- Leila Casqueiro
- 28 ago 2025
- 2 Min. de lectura

La mayoría de las veces que una persona ya ha decidido dar el paso de pedir ayuda, se encuentra de lleno con miles de dudas sobre esa primera consulta: "que tengo que contar?" "Me quedaré en blanco?" "Y si le parece una tontería?" Además de las dudas es común que aparezcan miedos y a veces la vergüenza está muy presente también.
La idea de esta entrada es poder ayudar a dar ese último paso, despejando esa incertidumbre y, ojalá, ayudando a aliviar miedos y vergüenza para que puedas permitirte dar el paso de venir.
1. Un espacio seguro para ti
Sé que has leído muchas veces que ‘la terapia es un espacio seguro’. Y aunque suene repetido, es verdad: si no lo fuera, no podríamos ayudarte de verdad. Cuando digo seguro me refiero a un lugar sin juicios, sin expectativas y sin exigencias. Un lugar donde puedes ser tú, tal y como eres. Dónde todo lo que cuentes será válido, suficiente e importante.
2. Conocer tu historia y tu motivo de consulta
En esa primera consulta nos centraremos en qué te ha hecho dar el paso de venir a terapia. Quizás es algo muy concreto ( p ej. Tristeza por una ruptura de pareja) o muchas veces es algo más difuso (p ej. Sentimiento de desgana, vacío sin saber por qué). Y no, no tienes que traer un guion aprendido, mi papel es ayudarte a poner en palabras lo que sientes, aunque ahora te cueste explicarlo.
3. Resolver tus dudas
Puede que llegues con preguntas: ¿Cuánto durará la terapia? ¿y si no quiero hablar de algo? ¿Y si no sé qué decir?
La primera sesión también sirve para resolver esas dudas y para que te sientas lo más cómoda/o posible desde el principio.
4. Empezar a marcar una ruta
No vas a salir con todo resuelto en una hora, pero sí con una idea más clara de hacia dónde podrías caminar. Juntas empezaremos a pensar en objetivos y en qué esperas del proceso.
5. Sentir si es tu espacio
Esta primera sesión también sirve para ver si te sientes a gusto conmigo y crees que podrías confiar en mi para poder ayudarte a aliviar tu malestar. Una primera sesión no te compromete a tener que continuar si o sí.
En resumen: la primera sesión es un primer momento para empezar a explorar lo que necesitas y para ver si la terapia puede ser el espacio que te ayude a estar mejor. Y, sobre todo, lo más importante es que no hay juicios ni expectativas sobre ti.
Dar ese primer paso puede dar miedo, vergüenza..., sí, pero también puede ser el inicio de un camino más ligero para ti. 🌿


Comentarios